Conoce en profundidad los microorganismos, minerales y extractos orgánicos que hacen que nuestras fórmulas sean efectivas y respetuosas con el medio ambiente.
El lombricompost (o humus de lombriz) es un abono orgánico de altísima calidad resultante de la digestión de materia orgánica por lombrices californianas (Eisenia fetida). Es rico en macro y micronutrientes disponibles inmediatamente para la planta.
Aporta una enorme carga microbiana beneficiosa que revitaliza los suelos agotados, mejora la retención de agua y estimula un desarrollo radicular fuerte. Es la base estructural de muchos de nuestros fertilizantes de suelo.
Contiene fitohormonas naturales (auxinas y giberelinas) generadas por la actividad microbiana en el tracto digestivo de la lombriz. Estas hormonas estimulan la mitosis celular en las puntas radiculares. Además, su altísima Carga de Intercambio Catiónico (CIC) impide la lixiviación de los nutrientes aportados.
Las micorrizas del género Glomus y Rhizophagus forman asociaciones simbióticas arbusculares (HMA) con las raíces del 90% de las plantas agrícolas. Funcionan como una extensión microscópica del sistema radicular, explorando un volumen de suelo hasta 100 veces mayor.
Esta red fúngica extrae agua y nutrientes inmóviles (especialmente fósforo y zinc) y los transfiere a la planta, a cambio de carbohidratos. El resultado es un cultivo mucho más resistente a la sequía y con un vigor excepcional.
Para una inoculación efectiva, el producto debe entrar en contacto directo con las raíces o semillas. Atención: No aplicar conjuntamente con fungicidas de síntesis (especialmente sistémicos) o fertilizantes con alto contenido en fósforo soluble, ya que inhiben la colonización micorrícica.
Esta bacteria ubicua en el suelo es una herramienta biológica excepcional. Coloniza rápidamente el sistema radicular y la rizosfera, compitiendo por espacio y nutrientes con los hongos patógenos causantes de la podredumbre y marchitez vascular.
Además, secreta lipopéptidos naturales (como la iturina y surfactina) que actúan directamente contra los patógenos, y produce fitohormonas que estimulan el crecimiento vigoroso de las plantas.
Forma endosporas de gran resistencia frente a la sequía, calor extremo y pH adverso, lo que garantiza una larga vida útil en el envase y una activación rápida una vez introducidas en el suelo húmedo.
Trichoderma es un género de hongos antagonistas implacables. Su mecanismo de acción principal es el micoparasitismo: detecta, se enrolla alrededor y disuelve mediante enzimas líticas las paredes celulares de otros hongos patógenos (como Fusarium, Pythium, Botrytis o Rhizoctonia).
Junto a su labor de protección, promueve la solubilización de nutrientes inorgánicos bloqueados en el suelo, permitiendo a las raíces acceder a minerales que de otro modo estarían indisponibles.
Su temperatura óptima de desarrollo se encuentra entre los 15ºC y 25ºC. Para su correcta instalación, el suelo debe mantener un nivel adecuado de humedad y materia orgánica. Altamente compatible con fertilizantes orgánicos como el lombricompost.
Procedentes de la degradación natural milenaria de materia orgánica vegetal (extraídos de Leonardita de alta pureza), estos ácidos son el verdadero "oro negro" agrícola. Los ácidos húmicos mejoran físicamente el suelo, haciéndolo más esponjoso, aireado y evitando la compactación en suelos arcillosos.
Los ácidos fúlvicos, de menor tamaño molecular, actúan como agentes quelantes naturales: se unen a los nutrientes inmovilizados en el suelo (hierro, zinc, magnesio) y los transportan directamente al interior de las células vegetales con una eficiencia increíble, pudiendo aplicarse también vía foliar.
Especialmente recomendados en suelos calizos o salinos, donde actúan tamponando el pH y reduciendo la toxicidad por exceso de sales minerales. Aumentan drásticamente el rendimiento de los abonos NPK tradicionales.
La zeolita es un mineral aluminosilicato de origen volcánico con una estructura interna microscópica altamente porosa, similar a un panal de abejas. Esta estructura tetraédrica le confiere una Capacidad de Intercambio Catiónico (CIC) excepcionalmente alta, permitiendo atrapar moléculas en sus cavidades.
Funciona como un "imán" para el agua y los cationes fertilizantes (Amonio, Potasio, Calcio, Magnesio), reteniéndolos en la zona radicular para evitar que se filtren hacia el subsuelo, previniendo la contaminación de acuíferos. Los libera gradualmente por intercambio osmótico cuando la raíz de la planta los demanda, actuando como un fertilizante de liberación lenta natural.
Además de su uso en fertirrigación o mezcla de sustratos, la zeolita micronizada se utiliza en tratamientos foliares para crear una película física que absorbe la humedad ambiental extrema sobre la hoja, previniendo el desarrollo de hongos patógenos.